Curiosidades de Piratas del Caribe: La Maldición de la Perla Negra
- La idea del perro con las llaves de la celda en la boca es sacada directamente de la atracción “Los piratas del caribe” de Disneyland. (Esta atracción data de 1967 por lo que es posible que el videojuego de Monkey Island 2″ haya tomado esa idea de dicha atracción).
- El tatuaje que Orlando Bloom se hizo en la muñeca derecha para la filmación de “La comunidad del Anillo”, está cubierto durante casi toda la pelÃcula. Se puede ver en la escena de la pelea con espadas con el capitán Sparrow, en el molino.
- El HMS Dountless y el Interceptor realmente existieron y fueron navÃos clave en la armada inglesa que dominó el Caribe.
- El ataque a Port Royale se parece mucho al ataque del Monkey Island 3 a Puerto Pollo, además al final toda la ciudad queda llena de pollos.
- Hay más referencias al videojuego Monkey Island, por ejemplo el personaje de la chica negra que está en la tripulación, calcado al mismo personaje que sale en Monkey Island 1 y 4. El personaje del capitán
- Barbossa cuando está en estado calavera o zombie es clavado al malo de la saga de Monkey Island, el pirata Lechuck. Por no nombrar los parecidos de Will Turner a Guybrush Threepwood y Elizabeth Swann a la gobernadora Elaine.
- La pelÃcula está basada en una atracción de Disney World Orlando.
- El duelo entre Will y Jack en la herrerÃa se parece a la lucha de espadas de la primera parte del Monkey Island, donde los contrincantes se interrumpen para intercambiar insultos.
- Algunas de las alusiones a la atracción de Disney World son: el tipo que está durmiendo junto a los puercos, el borracho que está bebiendo directamente de los barriles y hay una gorda sobre ellos, el montÃculo de oro en cuya cima está el tesoro azteca, el poster de la pelÃcula donde se ve a una calavera en el timón en medio de una tormenta.
- Tanto Johnny Depp como Geoffrey Rush llevaban lentillas. Johnny Depp las llevaba a modo de gafas de sol para que, cuando la luz le diera de golpe, no cerrara los ojos. Geoffrey Rush llevaba unas especiales que quitaban el brillo de sus ojos para dar, de este modo, más realismo a su papel como “maldito”.
- Cuando los ingleses están volviendo al barco y los piratas empiezan a disparar cañonazos a las barcas, eso se parece también a la escena del “Monkey Island 3″, “hay que hundir las barcas piratas”.
- Ron Gilbert se inspiró en la atracción de Los Piratas del Caribe de Disney World Orlando para crear el juego, por eso el juego y la pelÃcula tienen tantas coincidencias.
- Isla tortuga, que es la isla de donde Johnny Deep saca a su tripulación, existe de verdad y está situada cerca de Haiti, entre Cuba y las Bahamas.
- El guión original fué escrito hace tiempo, incluso Renny Harlin lo iba a dirigir, pero al final no se pudo, Harlin se quedó con tantas ganas de hacerla que realizó “Cutthroat Island” en 1995 con su, en ese tiempo, esposa Geena Davis.
- Johnny Depp se inspiró en el rockero Keith Richards para interpretar al Capitán J. Sparrow.
- Se añadió el subtÃtulo de “La maldición de la perla negra”, ante la posibilidad de realizar una secuela.
- El gigantesco plató de la cueva se construyó en el Plató 2 de los Estudios Disney. Se necesitaron 100 personas y cinco meses para construirlo. A continuación, lo llenaron con 1.134.000 litros de agua, un proceso que llevó tres o cuatro dÃas.
- Atención a los créditos finales.
- Johnny Depp, harto de Hollywood, se habÃa ido a vivir a ParÃs pensando que no le darÃan ningún buen papel, pero le ofrecieron el papel de Jack Sparrow que le ha dado un enorme éxito.
- En la pelÃcula hay múltiples alusiones al videojuego Monkey Island, también basado en una cómica historia de piratas. En concreto cuando Jack Sparrow (Johnny Deep) está encerrado en el calabozo y las llaves de la celda las tiene un perro en la boca, que es una escena del videojuego Monkey Island 2. Incluso consigue atraer al perro con un hueso, aunque con diferente resultado. Para colmo, recoge al salir sus efectos personales que están colocados en un mueble frente a la celda, hecho que también sucede en el juego.
Curiosidades generales sobre piratas
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“El que pierda una parte de brazo o pierna
en un combate recibirá 400 piezas de a ocho;
si pierde el miembro entero, 800.”
en un combate recibirá 400 piezas de a ocho;
si pierde el miembro entero, 800.”
- Octavo punto del Código de a bordo del Revenge del capitán John Phillips
- La Isla de la Tortuga es una isla al noroeste de la actual Haità (llamada en tiempos de los piratas, junto al actual Santo Domingo, La Española). Es una pequeña isla de 220 km2 y fue la más importante y célebre base de los bucaneros franceses, sede de “La CofradÃa de los Hermanos de la Costa”.

- Tan famosos son los castigos de los piratas como crueles. Uno de los peores era pasar a alguien por la quilla. Sobre la cubierta de la nave se ataba un cabo al prisionero por una de sus puntas. La otra punta del cabo era introducida en el agua y llevada al lado contrario por debajo del barco. Una vez esta punta estaba en cubierta, el prisionero era atado de nuevo con ella. Para evitar que el condenado tragara agua se introducÃa una porción de grasa por su boca. Cuando se ordenaba la ejecución, el reo era elevado por los pies y dejado caer al mar por un lado mientras un grupo de hombres tiraba del cabo por el lado contrario, arrastrando asà al prisionero por debajo del casco del buque hasta que volvÃa a ser izado por la banda contraria. La operación se repetÃa tres veces. Además de la enorme angustia que suponÃa la asfixiante carrera, el castigo se agravaba con el hecho de ser arrastrado sobre el casco del barco completamente cubierto de moluscos y cabezas de clavo que cortaban el cuerpo del desgraciado.Otro duro castigo era el maroon. ConsistÃa en abandonar a alguien en un islote o isla desierta apartada de las rutas de navegación. Se le desembarcaba junto con un poco de agua, una arma de fuego, unas pocas balas y un poco de pólvora. El abandonado generalmente morÃa asà o de hambre o de herida de bala o ahogado al subir la marea si se encontraba en un pequeño islote.

- No se conoce quién dio nombre a “La CofradÃa de los Hermanos de la Costa” ni tampoco quién la fundó. Lo único que se sabe es que empezó a existir después de que fueran expulsados los bucaneros de La Española en 1620. Como toda sociedad, tenÃa sus leyes, pero no eran leyes escritas . Era más bien un acuerdo general al que todos se sometÃan precisamente para proteger su libertad individual. Estaban ligados únicamente por la conciencia de su hermandad. No habÃa ni jueces ni tribunales, únicamente una asamblea formada por los más viejos filibusteros. Las principales normas eran cuatro:
- Se prohibÃa todo prejucio de patria o de religión
- Quedaba prohibida la propiedad individual. Esto se referÃa a la propiedad de tierra en la isla.
- La CofradÃa no podÃa inmiscuirse en la libertad personal de cada uno. Las cuestiones individuales se resolvÃan personalmente. No se obligaba a nadie a partir en una expedición pirata. Se podÃa abandonar la Hermandad en cualquier momento.
- No se admitÃan mujeres blancas libres en la isla. La prohibición se referÃa exclusivamente a éstas y se adoptó para evitar riñas, discusiones y odios. Sólo podÃan vivir en la isla las mujeres negras y las esclavas.
- Todos los “hermanos” eran iguales entre sà e incluso disponÃan de una “Tabla de Indemnizaciones” para compensar a quienes resultaban lisiados. Era tal la fraternidad existente entre los hermanos de la costa que, antes de entrar en combate, cada bucanero se conjuraba con un compañero y en el caso de que uno resultase muerto en la lucha, el otro se convertÃa en su “heredero”. Los piratas no enterraban sus tesoros. Arriesgaban el pellejo para conseguir el botÃn y se guardaban mucho de dejarlo enterrado en algún lugar donde cualquiera lo podrÃa encontrar. Normalmente dilapidaban sus ganancias en el menor tiempo posible o hasta que pudieran emprender una nueva expedición. Antes de zarpar quedaba fijado cual serÃa la parte proporcional del botÃn que corresponderÃa a cada uno, siempre en función de su rango en la expedición. Quedaba claramente establecido que, una vez conseguido, el botÃn serÃa puesto en común para proceder al reparto. Se estipulaban duros castigos para aquellos que osaban quedarse alguna parte para sà y eran descubiertos. También se preveÃan premios para el primero en avistar una presa o el primero en pisar el barco abordado. Normalmente, el premio era la posibilidad de elegir una pieza del botÃn. Las pistolas eran la pieza más codiciada por su valor en combate ( portaba ocho de ellas en combate, bien cebadas y colocadas en sendas cartucheras cruzadas sobre su pecho).
